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viernes, 11 de julio de 2014

Yo soy Yo por Virginia Satir

Yo Soy Yo

En todo el mundo no hay nadie como yo.
Hay personas que tienen algo en común conmigo,
pero nadie es exactamente como yo. 
Por lo tanto, todo lo que surge de mí es verdaderamente mío
porque yo sola lo escogí.
Soy dueña de todo lo que me concierne:
De mi cuerpo, incluyendo todo lo que hace;
mi mente, incluyendo todos sus pensamientos e ideas;
mis ojos, incluyendo las imágenes de todo lo que contemplan;
mis sentimientos, sean lo que sean, ira, gozo, frustración,
amor, desilusión, excitación;
mi boca, y todas las palabras que de ellas salen,
corteses, tiernas o rudas, correctas o incorrectas;
mi voz, fuerte o suave, y todas mis acciones,
ya sean para otros o para mí misma.
Soy dueña de mis fantasías, mis sueños, mis esperanzas, mis temores.
Soy dueña de todos mis triunfos y logros, de todos mis fracasos y errores.
Como soy dueña de todo mi yo, puedo llegar a conocerme íntimamente.
Al hacerlo, puedo amarme y ser afectuosa conmigo en todo lo que me forma. Puedo así hacer posible que todo lo que soy trabaje para mi mejor provecho.
Sé que hay aspectos de mí misma que me embrollan,
y otros aspectos que no conozco.
Mas mientras siga siendo afectuosa y amorosa conmigo misma,
valiente y esperanzada, puedo buscar las soluciones a los embrollos
y los medios para llegar a conocerme mejor.
Sea cual sea mi imagen visual y auditiva, diga lo que diga,
haga lo que haga, piense lo que piense y sienta lo que sienta
en un instante del tiempo, esa soy yo.
Esto es real y refleja donde estoy en ese instante del tiempo.
Más tarde, cuando reviso cuál era mi imagen visual y auditiva,
que dije y que hice, que pensé y que sentí,
quizá resulte que algunas piezas no encajen.
Puedo descartar lo que no encaja
y conservar lo que demostró que si encaja.
E inventar algo nuevo en vez de lo que descarté.
Puedo ver, oír, sentir, pensar, decir y hacer.
Tengo las herramientas para sobrevivir, para estar cerca de otros,
para ser productiva, y para encontrar el sentido y el orden del mundo
formado por la gente y las cosas que me rodean.
Soy dueña de mí misma,
Y por ello puedo construirme.
Yo soy yo y estoy bien.

Viginia Satir

sábado, 5 de abril de 2014

El derecho a ser una zorra

Te invito a que leas el artículo escrito por María Jesús Méndez, el título fue para mi muy atractivo e incitante. Sus palabras radicales y certeras.
Léela en http://www.huffingtonpost.es/maria-jesus-mendez/el-derecho-a-ser-una-zorr_b_2827164.html


Ilustración Sol Díaz
http://www.comoserunamujerelegante.blogspot.com/

sábado, 22 de marzo de 2014

Cuando me baño con mis yerbas, mis abuelas me visitan

Cuando me baño con mis yerbas,
mis abuelas vienen.
 
Una me lava con cuidado el pelo,
tallando y acariciando mis sienes,
rogando con amor mil bendiciones;
 
otra me restriega los brazos y las manos,
mientras me sopla en los oídos para alejar mis temores;
 
otra me limpia bien las piernas
frotando suavemente mi pelvis con yerbas frescas,
ella le reza a mi vergüenza.
 
La otra exfolia mis pies cansados,
ella le da gracias al cielo por las bendiciones que hay a mi paso,
ella pide también porque,
en mi andar nunca deje ni encuentre camino desolado.
 
Entonces viene otra,
que me cubre con su manto blanco,
disque para que no me pegue ni me lleve el aire.
 
Es la Coyolxauqui que me abraza y me apapacha,
hace que el baño de mis abuelas no sea en vano. 
 
 
Del Libro, "Nuestra Medicina: De Los Remedios Para El Aire Y Los Remedios Para El Alma" de Estela Roman
 
 

viernes, 14 de marzo de 2014

Meditación de tu Útero

Hermosa Mujeres, esta es una meditación que puedes hacer sola o acompañada
Inténtalo recibirás muchísimos beneficios!!!!
 
 
 
Meditación del útero

Busca un lugar cómodo en casa donde nadie te moleste y si es posible ponte una música relajante instrumental que te inspire o un espacio donde haya silencio.

Siente tu cuerpo y busca una posición cómoda, mejor tendida
boca arriba, con las almohadas alrededor si quieres que apoyen tu cabeza, si tiendes a dormirte busca una posición sentada con la espalda recta, hazlo con ropa cómoda o desnuda, puede que te guste tenderte frente al sol o bajo la luz de luna llena, o puede que te sientas más cómoda en la intimidad de la oscuridad.

Un buen momento para realizar esta meditación es cuando estás menstruando ya que en estos momentos estamos especialmente sensibles a nuestro útero.

Pon las manos en tu barriga, cierra los ojos y relaja el cuerpo, en cada expiración siente como se liberan todas las tensiones, siente como se las lleva la tierra.
 
Deja que tu mente recorra todo el cuerpo, siente tus pies, tus piernas y el peso de tu cuerpo, el contacto de tu piel con la ropa y tu temperatura, tus brazos, las piernas y las manos y el ritmo de tu respiración.
Por último toma conciencia de la totalidad de tu cuerpo, sin forzar nada pon atención en el contacto de las palmas de las manos en esa zona del bajo vientre.
 
Siente el calor que emana de tu vientre y disfrútalo, no hagas nada más por un buen rato, sé consciente de todos tus sentimientos y si existen rigideces o tensiones deja que cada respiración te lleve a un estado de más tranquilidad y apertura.
 
Siente el latido que proviene de tu barriga, es el latido del útero, deja que sea él quien te conecte en todo momento con esta zona, deja que el latido y el calor de tu cuerpo te invadan y recorran el camino del útero al corazón y del corazón a todo tu cuerpo, volviendo la energía al útero de nuevo. 

Ahora concéntrate un poco más atentamente en el útero, las trompas de Falopio se encuentran a cada uno de sus lados, y los ovarios en sus extremos. Céntrate en uno de tus ovarios y luego en el otro.
 
Ahora visualiza como el útero aumenta de tamaño hasta abarcar todo tu cuerpo.
 
Siente como las trompas de falopio se extienden desde tus hombros y visualiza tus brazos, que se abren como ramas y están cargados de huevos cual si fuesen frutos en tus manos.
Deja que la energía creativa de tu útero emerja desde tu interior, circule por tus brazos y llegue hasta tus dedos hasta hacerlos hormiguear, asimila completamente la imagen de tu útero, poco a poco baja los brazos y deja que el útero vuelva a su tamaño normal.
 
Reconoce mentalmente su presencia y luego toma conciencia el resto del cuerpo. A
 
bre los ojos y respira profundamente.

 
Después de este ejercicio puede que quieras hacer algo creativo, bailar, pintar, pasear... no tiene porque ser algo especial pero si sientes que quieres hacer algo con la energía que esta meditación te ha generado, hazlo y si es algo escrito o pintado guárdalo. Termina con un agradecimiento y reconexión contigo misma, con el cosmos y con la tierra. Aceptar todo lo que ocurre durante la meditación y respirar. Es hermoso.

Fuente: Libro "Mujer: cree en Ti", de Bea Indigo

Dar rienda suelta a la Cólera por Clarissa Pinkola Estés

"Cualquier sensación, incluso la cólera, lleva aparejados el conocimiento y la perspicacia, algo que algunos llaman esclarecimiento.
Nuestra furia puede convertirse durante algún tiempo en una maestra, es decir, en algo de lo que no nos convenga prescindir precipitadamente.
 
En una vida cohesiva la cólera no es un elemento de reserva.
Es una sustancia que está esperando nuestros esfuerzos de transformación.
 
El ciclo de la cólera es como cualquier otro ciclo; la cólera sube, cae, muere y es liberada como nueva energía.
El hecho de prestar atención a la cólera da lugar al proceso de transformación.
Si una persona permite que su propia cólera se convierta en su maestra y se transforme por este medio, la cólera se dispersa.
Entonces puede utilizarse la energía en otras áreas, especialmente el área de la creatividad.
 
Hay veces en que resulta absolutamente necesario dar rienda suelta a una cólera capaz de sacudir el cielo.
 
Hay un momento -aunque tales ocasiones no abundan demasiado, siempre hay un momento- en que una tiene que soltar toda la artillería que lleva dentro.
 
Y deber hacerlo en respuesta a una grave ofensa, una ofensa muy grande contra el alma o el espíritu.
 
Una tiene que haber probado primero todos
los medios razonables para que se produzca un cambio.
 
Cuando todo falla, hemos de elegir el momento más adecuado.
 
Existe sin duda un momento apropiado para desencadenar toda la cólera que una mujer lleva dentro.
 
Cuando las mujeres prestan atención al yo instintivo... saben que ha llegado la hora.
 
Lo saben intuitivamente y obran en consecuencia.
 
Y es justo que lo hagan."


Pintura de Christian Schloe

¿Cómo sabe la mujer si ha perdonado? por Clarissa Pinkola Estés

"¿Cómo sabe la mujer si ha perdonado o no?
En caso afirmativo, tiende a compadecerse de la circunstancia en lugar de sentir cólera,
tiende a compadecerse de la persona en lugar de estar enojada con ella.
 
Tiende a olvidar lo que tenía que decir al respecto.
Comprende el sufrimiento que dio lugar a la ofensa.
Prefiere permanecer al margen.
No espera nada. No quiere nada.
Ningún estrecho lazo alrededor de los tobillos tira de ella desde lejos para arrastrarla hacia acá.
Es libre de ir a donde quiera.
 
Puede que la cosa no termine con un "vivieron felices y comieron perdices", pero a partir de ahora estará esperándola con toda certeza un nuevo
"Había una vez"."
 
Pintura de Christian Schloe
 

lunes, 10 de marzo de 2014

Si eres una Mujer Fuerte por Gioconda Belli

Si eres una mujer fuerte
protégete de las alimañas que querrán
almorzar tu corazón.
Ellas usan todos los disfraces de los carnavales de la tierra:
se visten como culpas, como oportunidades, como precios que hay que pagar.
 
Te hurgan el alma; meten el barreno de sus miradas o sus llantos
hasta lo más profundo del magma de tu esencia
no para alumbrarse con tu fuego
sino para apagar la pasión
la erudición de tus fantasías.

Si eres una mujer fuerte
tienes que saber que el aire que te nutre
acarrea también parásitos, moscardones,
menudos insectos que buscarán alojarse en tu sangre
y nutrirse de cuanto es sólido y grande en ti.
No pierdas la compasión, pero témele a cuanto conduzca
a negarte la palabra, a esconder quién eres,
lo que te obligue a ablandarte
y te prometa un reino terrestre a cambio
de la sonrisa complaciente.

Si eres una mujer fuerte
prepárate para la batalla:
aprende a estar sola
a dormir en la más absoluta oscuridad sin miedo
a que nadie te tire sogas cuando ruja la tormenta
a nadar contra corriente.

Entrénate en los oficios de la reflexión y el intelecto
Lee, hazte el amor a ti misma, construye tu castillo
rodealo de fosos profundos
pero hazle anchas puertas y ventanas

Es menester que cultives enormes amistades
que quienes te rodean y quieran sepan lo que eres
que te hagas un círculo de hogueras y enciendas en el centro de tu habitación
una estufa siempre ardiente donde se mantenga el hervor de tus sueños.

Si eres una mujer fuerte
protégete con palabras y árboles
e invoca la memoria de mujeres antiguas.

Haz de saber que eres un campo magnético
hacia el que viajarán aullando los clavos herrumbados
y el oxido mortal de todos los naufragios.
Ampara, pero ampárate primero
Guarda las distancias
Constrúyete. Cuidate
Atesora tu poder
Defiéndelo
Hazlo por ti
Te lo pido en nombre de todas nosotras.

(Gioconda Belli)
 
 
 
 

miércoles, 5 de marzo de 2014

Trenzaré mi Tristeza por Paola Klug

http://losninjaspolacos.blogspot.com


Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello;
de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo;
había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los harìa llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas,  que no se meta entre tus manos- me decía-  porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa;
y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo.

Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello;
atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar  cuando el viento del norte pegue con fuerza.

Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.

Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña,  aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia.

No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada  por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo.

Trenza tu tristeza, decía,  siempre trenza tu tristeza…

Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello.

Fuente: http://paolak.wordpress.com/2014/03/04/trenzare-mi-tristeza/

lunes, 3 de marzo de 2014

Sanando por Pamela de Girolamo

"Hace tiempo las mujeres venimos redescubriéndonos, auto sanando, para algunas el camino recorrido es más que el de otras, así es que hay abuelas, madres, hijas y nietas... sintonizándose, sanando el linaje, el gran árbol, la matríz.
Siento que aún nos queda un tanto más para volver a la hermandad entre mujeres y mucho de ese trabajo depende de la relación que tengamos con nosotras mismas, con nuestras hermanas y luego con los hombres.
Es momento de que sigamos sanando nosotras para entendernos, reconocernos y así poder compartir con ellos. Si no encontramos nuestra verdadera pura sanación, otra vez volveremos a depositar esa carga en cada otro ser que este a nuestro lado."

Pamela de Girolamo

viernes, 28 de febrero de 2014

Luna Nueva en Piscis, Marzo 1 de 2014 por Mónica Gobbin


"Desconecta tu mente,
relájate y déjate llevar.
No es morir,...
no es morir."

(Del Libro Tibetano de los Muertos y la
canción de los Beatles, "Tomorrow Never
Knows")

Otra vez la Abuela Luna comienza un nuevo ciclo. Esta vez, cerrando su viaje por el Zodíaco. Mama Killa (1) y Aquehua (2) se abrazan en el cielo, envueltas en el manto del signo de Piscis. Con la llegada de la Luna Nueva en este signo, hemos llegado al final de otro círculo en la Espiral Creadora de la Vida. Lo que comenzó en el inicio de Fuego, en Aries, se disuelve en la bruma acuosa de Piscis…y se prepara para subir de nuevo.

Ciertas escuelas espirituales, han recomendado desde hace siglos, períodos programados de descanso y trabajo interior, con el fin de restauración espiritual, emocional y física, como parte de una vida sana y armoniosa. En el ciclo del proceso creativo, esta fase se conoce como "incubación". Algo nuevo se está formando, a pesar de la sensación de "no pasa nada" que nos proyecta el mundo exterior. Algo viejo se está disolviendo en nuestro interior.

Como el último, más sensible y más maleable de los signos de Agua, Piscis contiene una amplitud asombrosa de energía espiritual y creativa. Espiritualidad, mística, amor, tolerancia, perdón, comprensión, aceptación, son palabras que le pertenecen. La Luna en Piscis puede ser creativ@ como la tejedora visionaria, generadora de ilusiones y sueños. Ella lleva en sí, el poder de curar y consolar, la promesa de un más allá de la vida física. Como último paso en el continuo del proceso creativo, Piscis trabaja en varios niveles - para llevar finalización y cierre, para atar los cabos sueltos y dar paso a nuevos comienzos. Habla el lenguaje del corazón y el alma. Toma la desolación y la desesperación - las heridas del espíritu, así como los resultados de estragos emocionales y físicos... las adicciones…y restaura la integridad y la salud.
Es el tiempo de alinearnos con nuestros sueños y en ese capullo, soñar con un nuevo Inicio. Disolvernos, volver a la Fuente y prepararnos para recomenzar en el ciclo interminable de la Vida. Pero en nuestro mundo ruidoso, debemos crear el espacio psíquico para hacer eso. Esta luna nueva traerá consigo muchos sueños…. tal vez no todos se materializarán tan rápido como tú lo sueñas, pero algo puede empezar a tomar forma… poco a poco, así que adelante!! pide a las Estrellas.
La Luna Nueva del 1 de marzo de 2014 se producirá en el 10º 39’Piscis, y será la última luna nueva antes del Ingreso al 0° de Aries (Equinoccio de Otoño, en el HS y Primavera en el HN).
Si quieres saber más y conocer los detalles astrológicos de esta lunación y hora para planear tus ceremonias, puedes leer el post completo en mi página
Entrelaza tu capullo y a soñar tu re-nacer!!
Gracias y bendiciones de la Abuela Luna!
Mónica Gobbin

Astrología desde la mirada de la Espiritualidad Femenina

Imagen: “Piscis” de Kathy Crabbe.
(Zodiac Goddess Card® Series)



 

miércoles, 26 de febrero de 2014

Oración de la Mujer Menstruante por Zuhari Mk



 Bendita y alabada sea mi sangre
ciclos que se cierran y ciclos que se abren
Yo soy mujer creadora, de vida dadora...
 
Un silencio, la obscuridad,
un suspiro, tiempo de reposar.
 
En la caverna de mi cuerpo templo
reconozco a mis mujeres ancestros
me reconcilio con mi sangre
y bendigo a mi linaje.

Reconozco y acepto mi sangre
que me conecta con la vida y la muerte
soy cíclica transmutación
acepto con amor mi menstruación

Bendigo mi sangre, bendigo mis ciclos.
 
Hoy reposo mi vagina sobre madre tierra
en una dulce cama de flores y energía frescas para mi camino

 
(Zuhari Mk)
 
 

jueves, 13 de febrero de 2014

Haz que Ocurra por Claudia Ferrer

"Que la masturbación nos avergüence ES LO QUE DEBERÍA AVERGONZARNOS.
La auto satisfacción debería ser algo comúnmente aceptado y enseñado.
Cuántas mujeres (y porque no decirlo, hombres también) se liberarían del desengaño que suele suponer "el primer encuentro sexual con un otr@" y del deficiente aprendizaje que nos lleva a tener relaciones sexuales displacenteras".

 "El Buen Sexo NO ES ALGO QUE TE SUCEDE,
sino algo que TÚ HACES QUE SUCEDA.
Haz que Ocurra!!!!!"

 (Claudia Ferrer Lillo, Psicóloga y Terapeuta Sexual)

lunes, 10 de febrero de 2014

Las 7 Hermanas por Silmah y Aleka

Hace mucho tiempo siete hermanas se separaron.
Durante mucho más tiempo estas siete hermanas y sus siete linajes fundaron la humanidad dispersadas por el planeta.
 
Hace mucho mucho tiempo, casi todos los humanos olvidaron de donde venían y se acostumbraron a escuchar sólo una frecuencia de la voz de Dios.
 
Cada tribu se volvió ciega y sorda a las otras frecuencias que no captan, y siempre entraban en las mismas dimensiones y conocían a los mismos seres superiores. Tanto los veían que pensaron que eran dioses, los únicos dioses.
 
Cada una de las tribus efectivamente percibía una parte de la realidad de Dios, pero no se dieron cuenta que sólo era una parte porque ellos no veían, no oían, no olían, no tocaban las otras partes de Dios. 
 
Una de las siete hermanas que fundaron los siete linajes de la humanidad, se llamaba Sintonía…y fue la primera que se perdió mientras jugaba a rodar entre las piedritas de las laderas de un río. Su risa se confundía con el arrullo del agua que corría entre las piedras buscando fundirse con el océano y poco a poco el lenguaje del agua y el de sintonía se volvieron uno, pero pocos lo escucharon. 

La segunda hermana, se llamaba Escucha, estuvo durante infinitos tiempos tan ensimismada en el Silencio que se fundió con él volviéndose oráculo invisible y certero para los peregrinos nómades de todos los tiempos. 
 
 
Discreción, la tercera de las hermanas, muy cercana a Escucha, se dedicó a aprender el canto de los pájaros, y a través del sonido de éstos pudo contestar muchas preguntas desde el fondo de su corazón a quien, perdido en el devenir del tiempo virtual, anhelaba alguna respuesta que le abriría el camino, luego, a otra pregunta. 
 
Complacencia, la cuarta hermana, disfrutaba de todo lo creado, fuera del origen que fuera, disfrutaba de todos los aconteceres, para ella no existía lo malo ni lo bueno, disfrutaba de las gentes, animales, plantas, minerales y cualquier fenómeno de la naturaleza, de la lluvia, truenos y relámpagos, de las montañas, ríos, mares y desiertos, del frío y del calor, disfrutaba tanto que para ella no existían peligros, se volvía invisible ante las desavenencias, así nada podía hacerle daño.

Inocencia la quinta hermana confiaba en todo y de todo se asombraba como una niña, y gracias a esa actitud, todos confiaban en ella. Con su sola presencia lograba que hombres y mujeres disolvieran sus culpas y le confesaran sus mas íntimos secretos, que ella guardaba celosamente en las ranuras de un árbol antiguo como la vida, tan antiguo que ya no se recuerda su nombre, aunque algunas abuelas dicen que se llamaba baobab. 

Armonía la sexta hermana, conocía el sonido de las estrellas y astros de todas las galaxias y sabía que a través de esos sonidos, se creó todo lo que existe, partiendo del latido del corazón de todos los seres. 

Renovación, la hermana menor era pequeñita como una mariposa tropical azul, y podía volar muy rápido por todos los rincones del planeta, haciendo que todo se renueve según las estaciones, removía todos los estancamientos, todos los miedos de las gentes, el miedo que era el padre de las envidias, los rencores, los afanes de poder. Gracias a la ligereza de su vuelo fue encontrando y reuniendo nuevamente a todas sus hermanas despertigadas por el mundo y juntas crearon un círculo muy unido, tanto, que crearon un nuevo rumbo a la existencia de los hombres que andaban perdidos cuando las hermanas estuvieron separadas. 


Las hermanas reunidas un plenilunio danzaron y convocaron a los custodios de la Tierra. Éstos, hijos de su corazón, llegaron prestos al llamado. Habían aguardado el llamado durante un tiempo que se sentía infinito, pero nunca perdieron la esperanza de volverlas a ver. Los custodios de la Tierra relataron muchas historias y juntos contemplaron cómo la humanidad había perdido el rumbo dañando el corazón de la Tierra. Las siete hermanas invocaron a su madre y la Tierra despertó. Cuando lo hizo un temblor sacudió el planeta, las aguas se encabritaron, los vientos soplaron desbocados, donde hacía frío hizo calor. La Tierra escuchaba...




 
Cuando el relato de las eras y el advenimiento del presente culminó, el corazón de la Tierra palpitó tan fuerte que las estrellas se acercaron. Los AMANTES debían unirse de nuevo para cambiar el rumbo de la humanidad.

La Tierra madre de todas las hermanas y el Cielo, su padre, se reunieron una noche en una cueva profunda. El tiempo se detuvo y el movimiento cesó, todo quedó suspendido mientras los AMANTES volvían a reunirse escondidos en el misterio. Concebirían a una nueva hija y le darían el nombre de Futuro. En ella depositaron todo el conocimiento de las eras pasadas y un espacio vacío infinito en el que ella pudiera recrearse. En el corazón le pusieron la semilla de la esperanza y en su mente la luz de la consciencia. Futuro reposaría durante el día y cada noche volaría para abrazar a sus hermanas. De este abrazo surgirían todas las historias que ella tejería cada noche en sueños inventando el nuevo día.

 
Pero el padre Cielo antes de marcharse salpicó con su semen el agua de los océanos y los inundó de estrellas. De esta emanación nacerían nuevos hijos celestiales que se unirían con las hijas de la Tierra. Fuerza, Acción, Significado, Entendimiento, Dirección, Espacio, Tiempo y Materia, como luciérnagas salieron volando al encuentro de sus hermanas consortes.

 
Futuro esa noche tejió la primera estrofa de una nueva sinfonía.
A la segunda noche la tocó con la flauta que Sintonía y Fuerza crearon.
La tercera noche unió el sonido del tambor que Armonía y Acción inventaron.
La cuarta noche Escucha y Significado recordaron la música de sus sueños.
La quinta noche Complacencia y Entendimiento sintieron el placer de la música dentro de ellos.
La sexta noche  Inocencia y Dirección danzaron a su son.
La séptima noche Renovación y Espacio inventaron una nueva historia.
La octava noche Discreción y Tiempo le concedieron un nuevo ritmo a la música.
La novena noche Futuro y Materia se unieron como amantes y se fusionaron bajo la nueva sinfonía.
La décima noche el nuevo mundo comenzó a moverse.

Cómo transmitir el odio al cuerpo por Kasey Edwards

Querida Mamá,
 
Tenía siete años cuando descubrí que eras gorda, fea y horrible. Hasta ese momento había pensado que eras preciosa -en todos los sentidos-. Recuerdo ojear viejos álbumes de fotos y ver imágenes tuyas en la cubierta de un barco. Tu bañador blanco y sin tirantas parecía tan glamouroso como el de una estrella de cine. Cada vez que tenía la oportunidad sacaba ese bañador oculto en tu cajón de abajo e imaginaba un tiempo en el que yo sería lo suficientemente mayor para llevarlo; en el que sería como tú.
Pero todo eso cambió cuando, una noche, estábamos arregladas para ir a una fiesta y me dijiste: “Mírate, tan delgada, guapa y encantadora. Y mírame a mí, vieja, gorda y horrible.“
 
Al principio no entendí lo que querías decir.
“No estás gorda”, dije seria e inocentemente, y tú contestaste: “Sí lo estoy, cariño. Siempre he estado gorda; incluso cuando era una niña.”
 
En los días que siguieron, tuve unas cuantas revelaciones dolorosas que han determinado mi vida.
 
Aprendí que:
1. Debes estar gorda, porque las madres no mienten.
2. Ser gorda es ser fea y horrible.
3. Cuando crezca seré como tú, así que seré gorda, fea y horrible también.
 
 
 
Años más tarde recordé esta conversación y las centenares que la siguieron, y te maldije por sentirte tan poco atractiva, insegura e infravalorada. Porque, como mi primer y más importante modelo de conducta, me enseñaste a pensar lo mismo sobre mí misma.
 
Con cada mirada a tu reflejo en el espejo, cada nueva dieta milagrosa que iba a cambiar tu vida y cada culpable cucharada de “Oh, en realidad no debería, pero…”, aprendí que las mujeres deben estar delgadas para ser válidas y valoradas. Las chicas deben prescindir de ciertos placeres porque su mayor contribución al mundo es su belleza física.
Como tú, he pasado toda mi vida sintiéndome gorda. ¿Cuándo se convirtió “gorda” en un sentimiento, de todos modos? Y porque creía que estaba gorda, sabía que yo no estaba bien.
 
Pero ahora que soy mayor y madre, sé que culparte a ti por el odio a mi cuerpo es inútil e injusto. Ahora entiendo que tú también eres producto de un largo y rico linaje de mujeres que fueron educadas para odiarse a sí mismas.
 
Mira el ejemplo que la abuela fue para ti. A pesar de ser lo que podrías describir como una mujer chic víctima del hambre, hizo dieta cada día de su vida hasta que murió a los 79 años. Solía ponerse maquillaje para salir al buzón, por miedo de que alguien pudiese ver su cara desnuda.
 
Recuerdo su “compasiva” respuesta cuando anunciaste que Papá te había dejado por otra mujer. Su primer comentario fue: “No entiendo por qué habría de dejarte. Te cuidas, llevas pintalabios. Tienes sobrepeso, pero no mucho.”
 
Antes de que Papá se fuera, él tampoco te alivió por el tormento de la apariencia de tu cuerpo.
 
“Dios, Jan”, escuché por casualidad que te decía. “No es tan difícil. La energía que entra frente a la energía que sale. Si quieres perder peso, simplemente tienes que comer menos”.
 
Esa noche en la cena observé cómo ponías en práctica el remedio para adelgazar “Energía dentro, Energía fuera: Dios, Jan, Simplemente Come Menos” de Papá. Serviste tallarines chinos para cenar (¿recuerdas cómo en los suburbios australianos de los años ochenta una mezcla de carne picada, repollo y salsa de soja se consideraba la cumbre de la alta cocina?). La comida de todo el mundo estaba en un plato grande excepto la tuya. Tú te serviste tus tallarines chinos en un diminuto plato de postre.
 
Cuando te sentaste delante de esa patética cucharada de carne picada, unas lágrimas silenciosas resbalaron por tu cara. No dije nada. Ni siquiera cuando tus hombros comenzaron a agitarse de angustia. Todos nos comimos la cena en silencio. Nadie te reconfortó. Nadie te dijo que te dejaras de ridiculeces y que cogieras un plato en condiciones. Nadie te dijo que ya eras querida y lo suficientemente buena. Tus logros y tu valía -como profesora de niños con necesidades especiales y como dedicada madre de tres hijos- palidecieron insignificantes comparados con los centímetros que no podías perder de la cintura.
 
Me rompió el corazón presenciar tu desesperación y siento no haber salido en tu defensa. Ya había aprendido que era tu culpa que fueras gorda. Incluso había oído a Papá describir el perder peso como un proceso “simple” – pero al que tú no te podías enfrentar.  La lección: no te merecías la comida y ciertamente no te merecías ninguna compasión.
 
Pero estaba equivocada, Mamá. Ahora entiendo lo que es crecer en una sociedad que le dice a las mujeres que su belleza es lo más importante y que al mismo tiempo define un estándar de belleza que  está completamente fuera de nuestro alcance. También conozco el dolor de interiorizar estos mensajes. Nos hemos convertido en nuestras propias carceleras y nos infligimos nuestros propios castigos por fracasar dando la talla. Nadie es tan cruel con nosotras como nosotras mismas.
 
Pero esta locura tiene que terminar, Mamá. Termina para ti, termina para mí y termina ahora. Nos merecemos algo mejor –mejor que arruinar nuestros días con malos pensamientos sobre nuestro cuerpo, deseando ser de otra manera.
 
Y ya no es sólo sobre ti y sobre mí. Es también sobre Violet. Tu nieta sólo tiene tres años y no quiero que el odio hacia su cuerpo eche raíces dentro de ella y estrangule su felicidad, su confianza y su potencial. No quiero que Violet crea que su belleza es su valor más importante; que definirá su mérito en el mundo. Cuando Violet nos mira, aprende cómo ser una mujer y necesitamos ser los mejores modelos que podamos. Necesitamos enseñarle con nuestras palabras y nuestras acciones que las mujeres son lo bastante buenas tal y como son. Y para que nos crea, nos lo tenemos que creer nosotras.
 
Cuanto más mayores nos hacemos, más personas queridas perdemos por accidentes o enfermedades. Su fallecimiento siempre es trágico y demasiado temprano. A veces pienso en lo que esos amigos –y la gente que les quiere- darían por tener más tiempo en un cuerpo sano. Un cuerpo que les permitiera vivir un poco más. El tamaño de los muslos de ese cuerpo o las arrugas en su cara no importarían. Estaría vivo y, por lo tanto, sería perfecto.
 
Tu cuerpo es perfecto también. Te permite desarmar a una habitación entera con tu sonrisa y contagiar a cualquiera con tus carcajadas. Te da brazos para arropar a Violet y estrujarla hasta que se ríe. Cada momento que pasamos preocupándonos por nuestros “defectos” físicos es un momento desperdiciado, un preciado pedazo de vida que nunca volverá.
 
Permitámonos honrar y respetar nuestros cuerpos por lo que hacen en lugar de despreciarlos por su apariencia. Centrémonos en llevar una vida activa y saludable, dejemos a nuestro peso caer hasta donde deba, y enterremos nuestro odio al cuerpo en el pasado, adonde pertenece. Cuando miraba aquella foto tuya con el bañador blanco un montón de años atrás, mis inocentes ojos jóvenes veían la verdad. Veían amor incondicional, belleza y sabiduría. Veía a mi Mamá.

Con amor,
Kasey.

Autora: Kasey Edwards (@KaseyEdwards). Escritora y columnista.
Traducción: Mines y Eloísa.
Artículo originalmente publicado en: Essential mums

viernes, 7 de febrero de 2014

Útero, Epicentro del Universo por Andrea Herrera

 
 
 
LOS ÚTEROS DE LAS MUJERES SON UN EPICENTRO DEL MOVIMIENTO DE LA ENERGÍA DEL UNIVERSO

La madre tierra es una ser y como todo ser necesita que nos relacionemos con ella… Ella nos sostiene, ella nos da la vida, ella nos da alimento, ella nos da el agua, y sin embargo tenemos poco tiempo para dedicarnos a ella. Ella está llamando, ella está gritando: “¿Dónde están mis hijas?”.
 
Ella sabe y quiere despertar la memoria que guardan las mujeres en su útero. En la sangre de las mujeres está la memoria de toda la humanidad, y es gracias a esta sangre que existe la continuidad de la vida humana en el planeta. Vivimos en una cultura en donde este elemento tan sagrado es despreciado, es ensuciado, es maltratado…
 
Queremos cambiar nuestro enfoque, cambiar el enfoque usando y tomando para nosotros las enseñanzas de nuestros abuelos de la sabiduría indígena y que esta sociedad no consiguió ofendernos, que estas relaciones humanas que existan en esta sociedad no consiguen cambiar el destino sagrado que tiene la sangre de las mujeres, que hay que volver a este conocimiento, que hay que volver a hacer una relación con la madre.
 
Que somos principalmente agua y que el agua tiene esta memoria. Que necesitamos volver a tomar el poder de nuestro tiempo en nuestras manos, y hacer una relación con quien nos da la vida . Para eso tenemos que tomarnos el tiempo, porque en la sociedad en que vivimos este tiempo no existe.
 
Necesitamos las mujeres volver a tomar la fuerza del conocernos, y de volver a tener las visiones que son buenas para la vida de la mujer, para la vida de su familia, para la vida de la comunidad. La tarea de la mujer en este tiempo es una tarea de volver a darle sentido a la energía que pasa por ella durante todos los meses.

 
LOS ÚTEROS DE LAS MUJERES SON UN EPICENTRO DEL MOVIMIENTO DE LA ENERGÍA DEL UNIVERSO, y esto lo han sabido todos los pueblos antiguos, por eso las visionarias siempre fueron las mujeres, por eso las mujeres en la antigüedad se tomaban los tiempos para ir a un retiro a una reunión, a un espacio exclusivamente para las mujeres en tiempos de menstruación. Si nosotras las mujeres de esta sociedad volvemos a tomarnos el sentido sagrado del movimiento de nuestro cuerpo, de nuestro ser, tenemos la posibilidad de organizar la vida, construir nuestros sueños, construir así la Intención, el Intento, pero para eso tenemos que conocernos.
 
Y por eso estamos proponiendo llevar un diario de los cambios constantes que hay en el estado de ánimo, en el estado físico, en los sueños, en las manifestacionesdel espíritu de las mujeres, porque es en el registro donde tenemos la posibilidad de mirar las coincidencias a través de los tiempos.

 
LAS MUJERES DEBEMOS VOLVER A RECUPERAR NUESTRO PENSAMIENTO INTUITIVO. Ese pensamiento que se da en sentimiento, en imagen, en sonido, en aroma, ese pensamiento que se da en símbolo, y para eso tenemos que creérnosla. Porque es un pensamiento global que lo cubre todo y que no tiene palabras.
TENEMOS UN CONOCIMIENTO SILENCIOSO ESPERANDO SER RECUPERADO, un conocimiento que tiene mucha herencia, que tiene la posibilidad de caminar entre las distintas dimensiones de la realidad, que mucha gente llama sueños, que mucha gente llama visiones, pero que es parte de la realidad. La realidad en verdad es como una capita de cebolla que va como los meses de las lunas de las mujeres que son concéntricos.

 
VOLVER A TOMAR ESTO EN NUESTRAS MANOS Y DARLE TIEMPO ES VOLVER A TENER UNA RELACIÓN CON LA MADRE TIERRA.
Señalar como urgente que ES IMPORTANTE QUE LAS MUJERES NO SIGAMOS BOTANDO NUESTRA SANGRE JUNTO CON LA BASURA, que no seamos fuente de contaminación, porque tenemos la posibilidad de consagrarla a través del agua para que vaya a nuestras plantas, tenemos la posibilidad de tomarnos nuestros tiempos y hacer nuestros descansos, nuestros retiros, para poder estar tranquilas de recibir esta energía, así tener la visión, tener el entendimiento, y también tener la posibilidad de la purificación de la energía propia, de la energía de la pareja, de la energía del hogar, y tenemos la posibilidad de hablar con nuestra madre tierra y rezarle para construir la armonía, para construir la paz.Esta es la tarea que tienen las mujeres, este es el tiempo en el que estas tareas empiezan a emerger.

~Andrea Herrera Atekokolli~

martes, 4 de febrero de 2014

Enseñando lo que has Aprendido

"Ser conocedoras de la Sabiduría Femenina Ancestral
y aplicarla a nuestra propia vida
nos hace más conscientes de nuestro propio cuerpo,
y este es el primer paso,
porque cuando eres consciente de tu cuerpo
puedes confiar en su poder y ...
sentirte soberana del mismo.
De esta manera, dejas de temer a procesos naturales de la vida
como es, por ejemplo, el parto,
y empiezas a sanar las heridas
que permanecen, intactas, en el inconsciente femenino colectivo.

Cuando sabes que tu mal es el mal de muchas mujeres más,
que la vergüenza a la masturbación,
a mirarte en el espejo desnuda, etc.,
es común entre mujeres,
comprendes que todas somos una
y que, sanándote tú y enseñando lo que has aprehendido
a tu hermana, amiga o vecina,
vamos sanando todas"


Laia Oraá
 
 

domingo, 26 de enero de 2014

Sigo el camino de mi felicidad por Louise Hay

"Puedo liberar el pasado y perdonar a todo el mundo
 

Tal vez no queramos olvidar viejos agravios, pero aferrarnos a ellos nos mantiene estancados.

Cuando dejo atrás mi pasado, mi momento presente se vuelve más rico y pleno.
 

Me libero y libero a todas las personas de mi vida de los agravios del pasado.

Son libres y yo también lo soy para vivir nuevas y magníficas experiencias".
 

martes, 14 de enero de 2014

Los Nuevos Mandamientos por Christiane Northrup

Configuración de la Moralidad: Los Nuevos Mandamientos
 
 

"Una niña necesita aprender dónde empieza y dónde acaba su responsabilidad moral. Y, como ocurre en todo lo demás, primero mirará a su madre como a su modelo.
Las niñas en edad escolar saben detectar la hipocresía inmediatamente. Esto significa que la conducta de la madre ha de estar en conformidad con lo que dice que cree.
Si le dice a su hija que puede ser cualquier cosa que desee ser pero continúa dejando de lado sus metas para complacer a otros, no demuestra coherencia moral.
Si bien es posible que la hija no se dé cuenta de esto en el momento, o no diga nada si se da cuenta, éste es el tipo de brecha entre creencia y comportamiento que predispone para el conflicto entre madre e hija cuando llega la pubertad.

Primero
Te guiarás por tu propia brújula moral.
La lección más importante que puede enseñar una madre a su hija es que se le ha dado una vida sobre la que puede tener un dominio absoluto. Esa vida es suya. Nace con una especie de moralidad personal, un sentido interior de lo que es correcto o incorrecto para ella. Es importante ayudarla a reconocer y fortalecer su fe en ese conocimiento interior, y esto mientras aprende las reglas y los derechos de los demás. Su propia vida, su salud y su felicidad tiene que ser la primera y principal responsabilidad de la niña, porque ninguna otra persona puede crearle estas cosas. Si se toma su vida en serio, será capaz de desarrollar sus dones y talentos de tal manera que sean un regalo para el mundo.

Segundo
Reconocerás tu chispa interior única.
Toda hija necesita saber que ha nacido con un don único, una expresión especial de la divinidad que es diferente a la de cualquiera que haya vivido antes que ella o que vivirá después. Su principal tarea es recordar esa chispa interior, avivarla, disciplinarla y desarrollarla. La niña sólo puede hacer esto siendo fiel a sí misma, ya sea un prodigio para el ajedrez o una cuidadora de animales con especial empatía. Su brújula moral interior será su guía hacia su Mayor Bien. La madre ha de ayudar a su hija a aclararse respecto a lo que verdaderamente desea en el mundo. Si su deseo más claro es el de tener hogar y familia, respeta y honra ese deseo. Si su deseo es convertirse en promotora inmobiliaria, apóyala en eso. Si desea ambas cosas, explícale que todo es posible con fe, compromiso y perseverancia. Ayúdala a elaborar una estrategia para ir en pos de lo que desea.

Tercero
Serás fiel a tu voz interior.
Una hija logra desarrollar su sabiduría y su voz de autoridad interiores cuando se la alienta a ser fiel a éstas y a reconocerlas. Necesita modelos que se defiendan en eso y la apoyen. También necesita desarrollar valor, integridad e independencia. Esto significa que debe aprender a equilibrar entre defenderse ella y defender a otros. Todo esto dependerá de su grado de autoestima, cualidad que se adquiere mediante la solidificación de sus habilidades, la disciplina y la perseverancia. Sin embargo, no será capaz de continuar siendo fiel a su voz interior si continuamente se le dice, de palabra o con hechos, que su principal responsabilidad es servir y complacer a su padre, a su madre, a su hermano o a su marido, a expensas de sí misma.

Cuarto
No participarás en relaciones manipuladoras ni explotadoras.
Cuando una relación comienza a causar más dolor que dicha, y gasta más energía que la que se recupera, podría ser el momento de dejarla. Esto se aplica tanto a las amistades durante el cuarto año de básica como al matrimonio. Toda niña necesita aprender a ver cuándo se la manipula para que asuma más responsabilidad de la que le corresponde en una determinada situación. Puedes enseñarle que siempre que alguien le dice: ¨Tú me hiciste... [sentir mal, enfadarme, romper mi promesa, (añade lo que convenga)]¨, la manipula. Y que la otra persona intenta obligarla a hacer algo que la hará feliz a expensas de ella. No tiene por qué creer esa mentira fundamental.
Reconozcámoslo, las mujeres y las niñas también podemos ser campeonas en manipular a hombres (o niños) y a otras mujeres (o niñas). Solamente si la mujer aprende a decir su verdad (Nuevo Mandamiento número tres) será capaz de evitar esas maneras turbias, solapadas, de obtener lo que desea. Una madre que permite que su hija se salga con la suya manipulando, o es modelo de manipulación, participa en el sistema inmoral.

Quinto
Aprenderás las habilidades para relacionarte con los demás con integridad y reciprocidad.
Las relaciones han de llenarnos y animarnos, no vaciarnos o agotarnos. Las relaciones sanas son las principales dichas de la vida. No deberíamos tener que elegir entre ser amadas y también ir en pos de lo que deseamos. El desarrollo propio es, a fin de cuentas, mucho más gratificante y duradero cuando ocurre en el contexto de relacionarnos con otros.
Relacionarse con integridad significa reconocer que toda persona tiene su propia chispa divina interior. Una niña necesita comprender que es moralmente incorrecto envidiar la chispa de otra persona, o envidiar su vida o posesiones. Esto es absolutamente esencial en nuestra sociedad de envidias y de mirar sólo la ventaja propia. Aunque la envidia es una emoción humana normal, no hace ninguna falta abonarla. Enséñale a tu hija a ver la buena fortuna de otros como una motivación para crearse algo mejor en su vida. Enséñale que es posible ir en pos de lo que desea al mismo tiempo que se toman en cuenta las necesidades y sentimientos de los demás. Señálale personas que podrían servirle de modelos, las que creas que serían más afines a ella, y pregúntale quiénes son sus modelos. Estos dos aspectos de la vida no tienen por qué ser mutuamente excluyentes."

Christiane Northrup, Libro "Madres e Hijas" 

sábado, 11 de enero de 2014

La Loba por Clarissa Pinkola



Hay una vieja que vive en un escondrijo del alma que todos conocen pero muy pocos han visto.
Como en los cuentos de hadas de la Europa del este, la vieja espera que los que se han extraviado, los caminantes y los buscadores acudan a verla.
Es circunspecta, a menudo peluda y siempre gorda, y, por encima de todo, desea evitar cualquier clase de compañía.
Cacarea como las gallinas, canta como las aves y por regla general emite más sonidos animales que humanos.
Podría decir que vive entre las desgastadas laderas de granito del territorio indio de Tarahumara.
O que está enterrada en las afueras de Phoenix en las inmediaciones de un pozo.
Quizá la podríamos ver viajando al sur hacia Monte Albán 3 en un viejo cacharro con el cristal trasero roto por un disparo.
O esperando al borde de la autovía cerca de El Paso o desplazándose con unos camioneros a Morella, México, o dirigiéndose al mercado de Oaxaca, cargada con unos haces de leña integrados por ramas de extrañas formas.
 
Se la conoce con distintos nombres: La Huesera, La Trapera y La Loba.
La única tarea de La Loba consiste en recoger huesos.
Recoge y conserva sobre todo lo que corre peligro de perderse.
Su cueva está llena de huesos de todas las criaturas del desierto: venados, serpientes de cascabel, cuervos. Pero su especialidad son los lobos.
Se arrastra, trepa y recorre las montañas y los arroyos en busca de huesos de lobo y, cuando ha juntado un esqueleto entero, cuando el último hueso está en su sitio y tiene ante sus ojos la hermosa escultura blanca de la criatura, se sienta junto al fuego y piensa qué canción va a cantar.
Cuando ya lo ha decidido, se sitúa al lado de la criatura, levanta los brazos sobre ella y se pone a cantar.
Entonces los huesos de las costillas y los huesos de las patas del lobo se cubren de carne y a la criatura le crece el pelo.
La Loba canta un poco más y la criatura cobra vida y su fuerte y peluda cola se curva hacia arriba.
La Loba sigue cantando y la criatura lobuna empieza a respirar.
La Loba canta con tal intensidad que el suelo del desierto se estremece y, mientras ella canta, el lobo abre los ojos, pega un brinco y escapa corriendo cañón abajo.
En algún momento de su carrera, debido a la velocidad o a su chapoteo en el agua del arroyo que está cruzando, a un rayo de sol o a un rayo de luna que le ilumina directamente el costado, el lobo se transforma de repente en una mujer que corre libremente hacia el horizonte, riéndose a carcajadas.
 
Recuerda que, si te adentras en el desierto y está a punto de ponerse el sol y quizá te has extraviado un poquito y te sientes cansada, estás de suerte, pues bien pudiera ser que le cayeras en gracia a La Loba y ella te enseñara una cosa... una cosa del alma.

Extracto del Libro: "Mujeres que corren con Lobos" de Clarissa Pinkola Estés.

martes, 7 de enero de 2014

El corazón manda en el Juego

 

La Vida, déjame que apueste por ello, es un Juego.
Un juego tan especial que si no juegas pierdes.

Los dioses no están para perder el tiempo,
y es con ellos con quien jugamos.

Incluso fracasando es posible seguir jugando.
Los perdedores no son siempre los fracasados.
Los triunfadores no son siempre afortunados.

Si lo dudas hojea las revistas del "corazón",
los diarios sobre política o la prensa de economía...
¡Cuantos "triunfadores sin Corazón!

¡El Corazón manda en el Juego!
Es un Juego de Corazones libres.

¿Me oyes Corazón?
El Corazón manda Jugar.

Tu Corazón te suplica que Juegues,

¡Oye como late!

¡Como lucha a muerte con tu miedo!

No lo traiciones, no te traiciones.
¡Es tan sencillo!
Es Puro SobreViVir.
SuperViVir.
¡Vamos!
¡Decídete!

¡Déjame que apueste por tí y por mí
en este maravilloso Juego que es la Vida!

-La Medina-

http://lacomunidad.elpais.com/lamedina-virtual/posts