miércoles, 22 de mayo de 2013

Fantasías Sexuales (Primera Parte)

Los dos últimos encuentros de "Diosas del Placer" se enfocaron en las fantasías sexuales femeninas, a través de distintas actividades erotizámos nuestra mente y la temperatura corporal fue ascendiendo cada vez más.

Agradezco a todas y cada una de las mujeres que se atrevieron a compartir sus sentires y con arrojo manifestaron sus fantasías.



A continuación comparto las narraciones de algunas de las mujeres-diosas que expresaron su candor a través de la palabra escrita:


" Empieza a irse el día dentro de la habitación, se comienzan a apagar las formas, todas las cosas se ven de un gris oscuro y no se alcanzan a distinguir entre ellas.
En una esquina restos de una fogata, brasas casi en cenizas que alcanzo a rescatar y le agrego un par de palos secos y siento el calor.
A pesar de no hacer frío, disfruto y agradezco el calor, me da placer en mis mejillas, en mi nariz, en mis manos.
Me siento frente a la chimenea... un plato con almendras, quesos amarillos, trozos grandes, muy olorosos.
Me encanta su textura, algunos ásperos, otros suaves.
Como uvas, gordas, grandes, jugosas.
Me siento cobijada por el fuego; disfruto los sabores, siento mi boca, mi lengua busca los restos de las cosas ricas que como.
Me humedezco mi boca...respiro.
Un trozo de chocolate queda en el plato, lo tomo y me lo hecho a la boca... lo como lento, suave, se enreda en mis dientes, lo como, rico, disfruto.
Me lamo los dedos, saco los restos de chocolate y humedezco mis dedos.
El calor del fuego me hace sacarme la ropa, no quiero alejarme de la chimenea y me gusta ver mi cuerpo con la luz del fuego.
Mis piernas se ven largas, las sombras se mueven y yo también me muevo, muevo mis caderas, mi pelvis, no hay música, pero siento mi ritmo... me sigo moviendo y recuerdo mis dedos húmedos, los humedezco un poco más y me sigo moviendo..."



" Ver sus ojos azules, mirarlos profundamente y perderme en ellos, ver su cuerpo, su alma, acariciarme discretamente.
Suave, sutil, pero hacia él. 
Pude ver en su mirada y él en la mía.
Siento que la sutileza de mi cuerpo se esconde y dice, simplemente, hola... abriéndole la puerta... mi puerta.
Él sube su brazo, grande, fuerte, que me envuelve todo mi cuerpo y me acerca al suyo. Y que cada célula de mi cuerpo saluda y se encaja con cada célula de su cuerpo.
Su fuerza... adoro su fuerza...
sus manos grandes saben a donde quieren ir... saben a donde quiero yo que vayan.
Recorren rápidamente mi cuerpo y yo me envuelvo de deseos en ese calor, casi perdida de este mundo... y sus dedos penetran mi vagina y toda su fuerza masculina comienza a completarme.
Soy pluma...
Soy feliz, soy pluma en sus manos, liviana, sutil.
Él en mi... yo en él.
Adoro su fuerza"



"Suena Pink Floyd en el ambiente, sus ojos me miran con deseo, han pasado muchos años y el deseo se hace fuego en sus ojos... me hace sentir más rica aún... bailo, bailamos Pink Floyd... nos acercamos, ninguno de los dos dice nada, pero nuestras pieles llevan tiempo deseando encontrarse de nuevo... su boca, como deseo besar su boca, lamer su cuello, perderme entre su pelo... sigue la música en una pieza de hotel barato de esta pasión prohibida y anhelada por tanto tiempo.
Me dice "sunshine" moría por tí... nos besamos, nos besamos mucho, caemos en la cama y nuestros cuerpos, la sangre corriendo por nuestras venas, el corazón queriendo explotar y nuestros sexos, nuestros sexos pidiéndose mutuamente, viviendo esa noche sabiendo que será sólo una noche... la única y para siempre"